Saberes Comunitarios / Diccionario Rondilla / Habitar el Barrio
Banco
Un banco es un lugar donde parar
Sentarnos, mirar, descansar, esperar o simplemente estar. En los bancos pasan muchas cosas. Personas mayores que bajan a tomar el sol o a buscar la fresca y a veces hasta con unos andadores hacen un corrillo. Vecinas que se encuentran y se cuentan el día. Familias que hacen una pausa mientras las niñas y los niños juegan. Adolescentes que se sientan para hablar de sus cosas.
Un banco a veces es compañía. A veces llegas sola o solo y al rato alguien se sienta al lado. Otras veces es un lugar para estar en silencio, sin necesidad de hablar con nadie.
También es un sitio donde pensar, donde descansar después de caminar, donde dejar que pase la tarde.
Cómo están colocados los bancos es importante. Hacia dónde miran. Si permiten conversar. Cómo podemos sentarnos en ellos. La forma en que se colocan los bancos también habla de cómo imaginamos la vida en común.
Poder sentarse en un banco parece algo sencillo, pero no siempre lo es. No todas las personas pueden caminar mucho tiempo sin descansar. No todos los barrios tienen suficientes bancos y no todos los bancos están pensados para quedarse un rato.
Tampoco los bancos están en los mismos sitios. Hay calles con bancos donde apetece quedarse. Y otras donde no hay ninguno y se echan de menos. Un banco puede hacer que una calle sea más habitable, más amable, más viva. Hay bancos en los parques, en las plazas, cerca de los colegios, junto a los árboles o mirando al río. Cada banco tiene su historia.
El banco donde siempre se sientan las mismas personas.
El banco donde alguien aprendió a esperar.
El banco donde alguien escuchó algo importante.
El banco que se convierte en punto de encuentro sin que nadie lo haya decidido.
Cuidar un barrio es también pensar dónde podemos parar, sentarnos, encontrarnos.
Porque la vida en común no ocurre solo cuando nos movemos.
¿En qué banco de tu barrio te gusta sentarte? ¿Qué pasa allí?
