Saberes Comunitarios / Diccionario Rondilla / Memoria y relato
Nombrar
Nombrar no es solo decir una palabra
Nombrar es reconocer que algo existe, darle lugar, hacerlo visible. Lo que no se nombra sí existe pero a veces parece no importar, como si no terminara de formar parte del mundo.
Durante mucho tiempo, muchos saberes quedaron fuera de los nombres importantes.
Los cuidados, las redes vecinales, la memoria oral, las formas pequeñas de ayuda mutua, las lenguas que se hablan en casa, los trabajos invisibles que sostienen la vida cotidiana, maneras diversas de querer.
Nombrarlos cambia las cosas y también un lugar. Cada palabra abre una forma distinta de mirar. Quién cuenta la historia del barrio. Desde dónde se habla. Qué se considera valioso y qué se deja fuera. Preguntar por qué una calle se llama así. Inventar nombres para una plaza. Cuando decimos el nombre de una vecina o de un árbol que otras personas quizá no conocen. Descubrir que una palabra puede cambiar completamente una historia. Nombrar es también imaginar. Y a veces un lugar tiene muchos nombres distintos según quién lo mire, quién lo recuerde o en qué lengua lo diga.
Hablando de nombrar hablamos también de traducir: Traducir no es solo pasar palabras de una lengua a otra. Es buscar equivalencias que a veces no existen. Es intentar explicar quién eres cuando tu nombre suena distinto, cuando tu acento te precede, cuando ciertas palabras de casa no encuentran un lugar exacto en otra lengua.
Aprender a decir bien el nombre de otra persona también es una forma de respeto. Preguntar cómo se pronuncia. Escuchar con atención. No cambiarlo para que resulte más fácil. Ser llamada por tu nombre y no por una categoría. Reconocer que una palabra heredada puede convivir con otra recién aprendida.
Por eso este diccionario: No para fijar significados, sino para recordar que nombrar también es cuidar. Porque lo que se nombra puede defenderse. Puede compartirse. Puede permanecer. Y por eso hemos nombrado el barrio desde dentro con nuestras propias palabras.
¿Qué cosas sostienen tu vida cotidiana y todavía no tienen el nombre que merecen?

